Se ofrece en el presente trabajo un estudio empírico sobre la garantía
de suficiencia y equidad en la distribución territorial de los
recursos sanitarios que se derivaría de una posible incorporación de
la financiación sanitaria en la financiación autonómica general. Se
pretende con ello analizar hasta que extremo el no ajuste por el grado
de envejecimiento relativo en la transferencia del gasto sanitario a
las CC.AA. compensa el asumir unos menores costes en educación,
transferencia financiada igualmente con criterio poblacional puro.
Se muestran para el caso español algunos escenarios de participación
en una cesta general de impuestos que satisfagan los niveles de
financiación requeridos para el conjunto de servicios anteriores, a
través de un sencillo ejercicio de programación lineal, adoptando la
estrategia del espacio fiscal en la financiación autonómica.